La Pernía, montana palentina

 

Este impresionante animal tiene la fama de que ataca a la gente, pero en este encuentro conmigo se comportó pacífico, amigable y hasta juguetón.

Fotografía: José L. ESTALAYO

 

El oso......
pardo

del norte de España.

 

He viajado desde México tratando de buscar la suerte que se me arrebató dos años antes, durante los cuales me pasé muchas horas por los bosques de La Pernía, disfrutando de su entorno y esperando el momento de tener un encuentro con el oso pardo. Se me había advertido que era muy peligroso, y la gente se extrañaba de que me adentrara en los bosques completamente desarmado.

Los primeros relatos los recibí en La Campa, un lugar de encuentro entre todos los pernianos, donde se juega a las cartas (la brisca, el tute, el subastao), mientras se toma una caña (cerveza sin embotellar) o un buen vaso de vino acompañado de alguna tapa (bocadillo presentado en el mostrador). "De lo que te tienes que cuidar es de que se pare en dos patas, aumenta su volumen enormemente y es una señal de que el animal está molesto". En el mes de mayo del 2004 un conocido del Pueblo de Lebanza, uno de los 12 de que se compone La Pernía, fue a recoger hongos como lo había hecho todos los años por esa época. De pronto vio al oso a una distancia de 20 metros, cuando recobró el conocimiento estaba tendido en el suelo con una rodilla rota y terminó en el hospital, primero de Cervera de Pisuerga y luego de Carrión. “Fue.....me dijo mientras mostraba la alteración producida por los recuerdos, un momento de esos que parecen nunca acabar”.Por lo general el oso no ataca, pero se defiende cuando es atacado, perseguido o acosado.

El oso pardo es el animal terrestre, nativo de esta región, más poderoso. Un macho adulto puede llegar a pesar hasta 300 kg., mide un metro de altura por dos de largo y puede llegar a vivir hasta 45 años. El color del pelaje varía de acuerdo a las diferentes etapas del año, y va desde negro hasta marrón, amarillo o gris. Cuando empiezan los calores del verano, allá por el mes de julio, lo muda completamente. De los 80 osos que quedan en España, 20 deambulan por los bosques de hayas, robles y abedules del norte de Castilla y León alimentándose de bellotas, setas, huevos, hayucos, miel, avellanas, carroñas, insectos y aves.

Sus fuertes patas están provistas de 5 vigorosas uñas cada una, y sus fauces pueden triturar todo lo que se les ponga por delante

Cuando llega la época de celo, que coincide con el verano, los machos vagabundean y empiezan a marcar su territorio en el bosque. A más de metro y medio del suelo muchos árboles muestran señales de arañazos, mordiscos y descortezamiento, que los osos utilizan para avisar a los otros machos de que ese territorio ya tiene dueño. También se frotan contra las cortezas, para dejar su olor impregnado. A veces se enfrascan en crueles y feroces combates por conquistar a la hembra. Una vez que lo consiguen vivirán con ella por un tiempo, sestearán y jugarán juntos para luego separarse y continuar su vida solitaria.

En enero y febrero, y al cabo de mes y medio de gestación, nacen las crías en plena hibernación de la madre. En la "Casa del Oso" de Verdeña, pueblo de las montañas palentinas, puede verse este momento tan tierno muy bien presentado.

Las camadas suelen ser de tres crías y la osa repetirá el ciclo cada tres años. Las crías nacen casi calvas, ciegas y sin dientes, pesando apenas medio kilo. A finales de la primavera los oseznos abandonan la osera pero no se separarán de la madre hasta los dos años de edad.

"Si llegas a ver alguno, no corras tras él, -me vuelven a recordar-detestan a sus perseguidores. Tampoco vayas con perros y mantente lo más quieto que puedas. ¿Quieres comprobarlo?: camina en esta dirección". Caminando en esa dirección cruzo el bosque de robles que una vez fue lecho marino. Atravieso vaguadas y llego a otro bosque, esta vez de hayas. Es el mediodía y avanzo airosamente cobijado por la sombra que me regalan con sus generosas ramas llenas de tupidas hojas los innumerables arbustos. La atmósfera está impregnada de oxígeno y de vez en cuando me topo con un venado, algunos corzos que huyen despavoridamente, rebecos trepando por las montañas aledañas, jabalíes, zorros, liebres y otros animales del lugar. Veo salir del agujero un precioso pájaro carpintero que está criando y espero un rato para filmarlo cuando regrese a alimentar a sus crías. Sigo adelante y los curiosos arrendajos con un estentóreo grito se la pasan advirtiendo a todos los habitantes del bosque de mi presencia. No asoma en mi ni el menor atisbo de preocupación. Sin dejar de caminar voy disfrutando de todos los encantos que esta privilegiada tierra me ofrece.

La fundación del oso pardo ha registrado algunos encuentros con el oso. Muy pocos en la cordillera cantábrica. En sus labores de rastreo y vigilancia, las patrullas advierten e informan al visitande si se están metiendo en zonas peligrosas. "El oso normalmente huye cuando ve a una persona. Lo que le sucedió a esta persona de Lebanza es que se estaba produciendo una disgregación del núcleo familiar, el macho al ver peligrar su cortejo con la hembra ( muy pocas en la cordillera cantábrica), atacó. En el caso raro de un peligro inminente hay que gritar para disuadirles ...el oso ataca cuando se siente amenazado como en este caso, o cuando una hembra está amamantando o criando" me informan en la fundación del oso..

Salgo al día siguiente de nuevo rumbo a otro de los bosques. Me encuentro con algunas mujeres quienes, sentadas sobre piedras y apoyadas en la pared al exterior de una casa, me saludan. "Va Ud., buscando al oso, verdad¡"."Yo estuve sentada junto a él" me dice muy ufana una de ellas. "Todo sucedió un día en que iba caminando por los alrededores y me sentí cansada. Me senté sin percatarme donde lo hacía ni de lo que había a mi alrededor. De pronto algo se mueve junto a mi, da unos pasos y se pone a beber agua en un arroyo de aguas frescas que pasaba a unos metros Cuando tomo conciencia de la situación, me doy cuenta que había estado sentada junto al mismísimo oso”. Antes de alejarme me sugieren estas buenas mujeres por donde puedo tener un encuentro con este animal. Elijo un sendero que me lleva hacia el Carazo y aunque no logro ver ninguno he pasado un día excepcional, en medio de las bellezas de esta parte de la tierra, con asombrosos juegos de luz y sombras, cantos de pájaros y el recreo con 5 ardillas cotejándose mientras saltan veloces de rama en rama persiguiéndose ferozmente para quedar de pronto estáticas antes de iniciar la siguiente persecución. Los colores de su pelo resplandecen con los rayos de sol que logran penetrar por entre el denso ramaje.

Son las 5 de la tarde. No sabiendo qué hacer en lo que resta del día, me decido a dar una última vuelta por las inmediaciones de Tremaya. Es una caminata que he repetido muchas veces desde niño. El bosque, en esta época del año, ha ido perdiendo el ropaje de sus hojas, que se han ido trasformándose en una gama infinita de amarillos y anaranjados. El suelo se ha cubierto de un manto esponjoso que a cada rato me delata ante los demás animales por el sonido que, sin querer, produzco con cada paso. A fin de hacer el menor ruido posible voy caminando sobre el piso húmedo de un pequeño arroyo. De vez en cuando me paro a escuchar, imitando así una conducta de la cual depende la supervivencia de muchos de los animales.. No espero encontrarme ni un mosquito. La subida es tan pendiente que me obliga a duplicar los descansos para esperar a que se regule mi ritmo cardíaco. Llevo 30 minutos caminando y de pronto siento escuchar algo, dirijo la mirada hacia ese lugar y sólo llego a notar una bola negra que desaparece en milésimas de segundo. Me quedo parado creyendo haber percibido algún espejismo, algo que tantas veces me ha sucedido como cuando vi un venado con sus cuernos parados y encontrar, al acercarlo con el zoom de la cámara, que se trataba de dos palos estratégicamente colocados; o un jabalí echado con su rabo entre las patas que solo era un capricho de la naturaleza.

Sigo mirando hacia el lugar desde donde creo haber escuchado algo y tras unas ramas de haya va apareciendo una tremenda cabeza con dos pequeñas orejas redondeadas que me mira de soslayo. Me quedo inmóvil fascinado por haber encontrado lo que siempre deseé. Lo veo tras el visor de la cámara. Empiezo a filmar y de vez en cuando levanto un poco la cabeza para verlo con los dos ojos y contemplarlos en toda su magestuosidad. Me parece una escena irreal. Nunca había visto un animal de esas dimensiones en el bosque. El oso se mueve hacia su derecha, siempre escondido tras la vegetación. No deja de mirarme. Sabe que estoy ahí. Mi emoción va en aumento. El oso se pone frente a mi tras un haya y solo puedo ver sus orejas que se asoman por ambos lados del tronco. Comienza un juego que no logro entender. Hecha una carrera corta, frena y continúa su travieso comportamiento. Luego corre velozmente, y cuando creo haberlo perdido para siempre de pronto aparece de nuevo en la escena. Se para y da tres pasos de frente hacia mi. Es en este momento cuando paso de la alegría al miedo, miro alrededor por ver si hay algún árbol de haya cercano donde protegerme en caso de peligro. El oso levanta la nariz, me huele, quizás me confunde dado que yo no hago ningún movimiento, se agacha a recoger unos hayucos con su lengua prensil, emprende otra carrera, y tan rápidamente como apareció se pierde tras un montículo, esta vez para no regresar. Dejo de filmar y, sin moverme de donde estoy, percibo dos sentimientos contrarios: desilusión por haberse acabado la danza y una alegría inmensa por haber vivido un rato de armonía con un universo de acciones indescriptibles que se nos está escapando. Me regreso a casa y no puedo olvidar el momento. Enciendo la televisión, conecto la cámara y veo con más calma lo que me pareció ser un instante. Mi encuentro con el oso había durado 3 minutos.

 

Opiniones que se vertieron en un foro durante el año 2006, acerca del oso. Quizás ni siquiera estén en orden, pero son las opiniones de quienes participaron en él.

Otra vez el oso

 

Otra vez el oso « - Pekas - 16/10/2006 17:34

Si vuelvo a mi tierra, ¿deberé quedarme en el corral?, pues lo haré, el oso ha vuelto a sorprender a un fotógrafo de Valladolid que fotografiaba "setas"; ¿dónde? , por sugerencia de la fundación no lo dice, en fin , que si en la infancia ya tenía miedo por lo que contaba mi abuela, pa que no me portara mal, imaginaos ahora que quien lo cuenta no tiene nada que ver commigo....

Amostajo - 16/10/2006 21:26
Noticias que sorprenden.
El protagonista es un fotografo de la Naturaleza de Castilla y León muy conocido, cuyas fotografías son la base de varios libros de la flora castellana.
Me sorprende que yo, que en mis años mozos recorría la tierra propicia para osos, salvo una vez, no le viera nunca y no tuviera encuentros violentos.
En aquellos años siempre era conocida la presencia de una osa que criaba en determinado lugar y los cuidadores de ganado la veían con alguna frecuencia. Y yo estaba muchas tardes en aquellos lugares para hacer una determinada actividad. Recuerdo varios casos de encuentros que terminaron bien porque hombre o mujeres conjuntamente con el oso, u osa, se desviaban adecuadamente.
Cierto que las décadas siguientes la presencia de osos en la Montaña Palentina fue haciéndos cada vez más esporádica.
Y cierto que en los tiempos actuales se ha incrementado bastante el número de osos.
Lo que es cierto es que una osa con cría se vuelve peligrosa, y abandonar el sendero por donde marchan es lo mejor que puede hacerse.
Y seguir sus huellas es una barbaridad.
Saludos.

uno_de_fuera - 16/10/2006 22:27
¿Donde ha aparecido la noticia?, no la encuentro ni en diario palentino ni en el norte de castilla.

Amostajo - 16/10/2006 22:45
La cosa no puede ser más rara.
Efectivamente no ha aparecido en el Diario Palentino.
La información parece una exclusiva de El Mundo, en su diario de papel.
Porque he andado buscándolo en su edición digital y no la he encontrado.
Y es el de hoy, así que...
Difícil salvo que tengas la posibilidad de un kiosko con algún ejemplar.
Si finalmente no le encuentras, haré un escaneo del artículo para informar del hecho.
Aunque es posible que en las ediciones de mañana aparezca la noticia en ambos. El Palentino, porque ha sido en la montaña Palentina ¿ La Pernía ?. El Norte porque el protagonista reside en Valladolid.
Saludos

Amostajo - 17/10/2006 12:19
Esta noticia puede sorprender, en mi caso lo ha hecho. He tenido que eliminar la fotografía porque se disparaba el "peso". La he tenido que poner completa y no un link, porque no he encontrado ninguno. Se ha publicado en papel y yo la he escaneado.
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El MUNDO, Lunes 16 de Octubre de 2006
CASTILLA Y LEÓN

Un fotógrafo vallisoletano se zafa de la carga de
una osa, en Palencia defendiéndose con el tripode
Justino Díez tuvo las fauces a 10 centímetros y huyó cuando el plantígrado se volvió a mirar su cría

ÍÑIGO ARRUE VALLADOLID.- El fotógrafo de Valladolid Justino Díez siempre le estará agradecido a un pájaro la valiosa ayuda que le prestó cuando, hace unos días, se encontraba agachado fotografiando una seta en la cepa de un roble en un bosque de la Montaña Palentina. Un favor anónimo con impronta de manto protector hacia quien ha dedicado tantas horas a inmortalizar la naturaleza de Castilla y León.
La señal de alarma de la pequeña ave fue para él un seguro de vida. Un regalo de unos cinco segundos de ventaja para incorporarse y observar, nada menos, que una osa, seguida de su esbardo, se dirigía hacia él de forma agresiva.
«Sí. Es verdad. Ese se pájaro me salvó la vida o por lo menos me libró de graves heridas, ya que la osa venía decidida hacia mí y cuando me hubiese percatado de ello, estaría completamente a merced suyo. No sólo estaba agachado, sino en un nivel medio metro más bajo del camino por el que llegaba la osa y su cría», asegura el fotógrafo.
«Quizá le deba la vida al pájaro que dio el canto de alarma porque me hizo ,incorporar y tener cinco segundos para reaccionar»
«Si algo busco cuando voy a hacer fotos es estar lejos del peligro; creo que la carga se produjo porque ni la osa ni yo lo esperábamos»
Así empieza Díez el relato de la escalofriante carga de la osa, de la que milagrosamente salió ileso.
Un ataque que ha decidido relatar, casi a regañadientes -«no quiero ser protagonista de nada», recalca- y bajo las condiciones de que no se desvele ni el lugar ni la fecha del encuentro, siguiendo las directrices de la Fundación de Oso Pardo cuando se producen episodios como éste, cada vez más esporádicos.
Para comprender el enorme susto del fotógrafo en toda su dimensión, hay que puntualizar antes que Justino había elegido ese día la zona porque en teoría era «segura». Llegó a esta deducción precisamente porque tenía constancia de que en otro valle cercano sí había signos evidentes de la presencia del oso como colmenas vaciadas y hormigueros removidos.
«Con esa información, me fui deliberadamente en dirección contraria. Soy de los que les gusta ver los osos, pero de lejos, al otro lado del valle y con objetivo», afirma.
En esta situación, se adentró por un estrecho sendero que atravesaba el bosque y encontró en la cepa de un gran roble un políporo azufrado. La seta estaba a 30 centímetros del suelo y se puso de cuclillas para retratarla de cerca con la ayuda de un pequeño trípode.
Un fuerte rugido
Abstraído por completo, en pleno silencio y en uno de los rincones más remotos de la Comunidad , se desencadenó el brutal encuentro. El suceso ocurrió a las 12.52 del mediodía, una hora constatada con total exactitud porque quedó reflejada en la memoria de su cámara.
Justino, de 45 años y 15 de profesional de la fotografía, había tomado una primera imagen y se disponía a encuadrar para tomar una segunda foto. De repente, un canto de pájaro de inequívoco aviso de peligro le puso en guardia. «Levanté la mirada hacia el estrecho camino que continuaba delante de mí y vi a una osa y un esbardo tras ella a cinco metros de donde yo estaba», recuerda el artista gráfico.
El plantígrado y el osezno avanzaban por el camino a trote ligero. El suelo retumbaba levemente. Justino cree que hasta ese momento no habían reparado en su presencia porque estaba oculto por el roblón y el desnivel del terreno.
«Me incorporé», prosigue, «y la osa frenó sorprendida. Acto seguido cargó emitiendo un fuerte rugido. Al ver como cargaba hacia mí. levanté instintivamente el pequeño trípode con la cámara montada, poniéndolos justo delante de su hocico -no había más de 10 centímetros- y di un grito, no exagerado, como el que se utiliza para calmar a un caballo», rememora Díez.
El encuentro no había terminado. Con un Justino a mil pulsaciones por minuto y en el campo de acción de un golpe de garra de la osa, la hembra le perdió de vista por un segundo y ahí vio su oportunidad de poner los pies en polvorosa. «La osa volvió en ese momento la cabeza para comprobar la situación del esbardo, momento que aproveché para huir en dirección contraria por el mismo camino que había traído. Yo corrí y corrí hasta que comprobé que se había quedado con su cría», relata Díez repitiendo lo que detalló en el escrito que entregó a la Patrulla Oso de 1 Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente El Cobre.
Desde que sufrió el ataque, el fotógrafo no ha parado de recibir preguntas entre sus familiares y amigos, casi todas ellas en la misma dirección: si hizo fotos de la osa, si pasó miedo y si piensa volver.
«Me pregunta mucha gente si hice fotos, pero es algo tan impactante y tan rápido, que sólo piensas en sobrevivir, en salir corriendo. Además, si hubiera disparado, no habría enfocado. Sobre si pasé pánico, estoy algo orgulloso de mi reacción. Creo que fue templada, a pesar de que no te da tiempo a programar nada. Primero, porque no empecé a gritar como un histérico, sino a tratar a la osa como un caballo y mantener la distancia con el trípode. Gracias a Dios, creo que acerté porque todo pudo haber acabado muy mal, concluye.
Saludos.

josblamor - 19/10/2006 10:29
Lo cierto es que en determinados pueblos, hay paisanos que no salen al monte como lo han podido hacer hasta hace unos años. Yo conozco a un par de personas (me tengo que fiar en principio de su palabra) que han tenido encuentros no agradables con un oso: uno se subió a un árbol y estuvo 30 min subido a él. El otro caso lo protagonizó un paisano que gracias a que iba en un Land Rover, se libró de un peor encuentro (según él). Seguro que hay unos cuantos ejemplos más que no salen en los medios de comunicación. Lo que quiero decir es que hay cierto temor entre determinadas personas y en determinados pueblos a salir solas al monte (sí, sí vosotros conoceréis vuestros pueblos pero yo conozco por el que me muevo yo, y eso verdadero). Que yo sepa, esto no pasaba antes.
Esto lo discutía con una persona que aseguraba que esto era debido a que cada vez más el oso se siente acorralado porque hay mucha gente en el monte...Este señor es un conservacionista-ecologista que vino a decir que el monte de La Pernía está para el oso, y vamos que el que tenga un encuentro con el oso se lo ha buscado. A lo mejor él matizaría lo que he puesto en sus palabras. Yo no estoy de acuerdo: cuando verdaderamente había gente en el monte fue hace 60, 50, 40, 30 años (generalizando). Había mucha más ganadería: ovejas, cabras, vacas. Había pastoreo por allí por allá y mucha más gente en los pueblos. Sin embargo los encuentros de cierto peligro con el oso no eran tan frecuentes como vienen sucediendo ahora. Mi opinión es que la población de osos en La Pernía está francamente bien (excepto por el problable problema de consanguinidad y a pesar de la muerte de 2 osos hace poco en la zona). Tan bien que a lo mejor se está llegando a la máxima capacidad que La Pernía tiene para albergar osos. Parece ser que buena culpa de esta favorable tendencia del oso es que en La Pernía hay una población estable de osas que crían. Los nuevos osos que se vienen reclutando, por su situación de inferioridad frente a los osos/osas mayores, les obliga a buscar territorios más expuestos y de peor calidad, y que a veces pueden coincidir con lugares más accesibles. Lo mejor que le puede pasar al oso, en mi opinión, es que se expanda hacia Liébana (territorio también muy propicio y con gran potencial)y la densidad de osos en Pernía no siga subiendo. Yo soy de los que siguen subiendo al monte, sólo ó acompañado, pero sí que es cierto que los encuentros con el oso en La Pernía se están conviertiendo en algo más que casualidades y que afirmaciones del tipo: "se trata de encuentros esporádicos....". Ha habido ya un par de avisos muy serios (1 de ellos parece ser que con culpa del atacado, pero en el otro el atacado no tuvo ninguna culpa aunque ciertos medios quisieron que le tocase algo de ella) que afortunadamente terminaron bien. Está bien que tengamos respeto al oso pero no creo que sea bueno dejar de ir al monte por temor a él.
Saludos

uno_de_fuera - 19/10/2006 17:58
En el monte puedes ver rastros de osos por muchos sitios, pero yo creo que encontrarse con el es casi como clavarse la aguja del pajar, los encuentros son siempre pura casualidad, a poco que el oso nos huela o nos oiga se irá para otro lado y por supuesto no tiene la culpa ni el oso ni el paisano que se lo encuentra.

Por suerte si es cierto que cada vez hay mas osos, pero, aún así son muy pocos, no se puede decir que la zona este saturada.
Lo que si ha cambiado mucho es el uso del monte, y el conocimiento de la gente que por el pasa, ahora somos muchos los incoscientes que nos metemos en cualquier lado, antes la gente vivia el monte de otra forma.
Si antes habia mas osos y mas personas, ahora con menos de todo no creo yo que haya que plantearse si el monte es para unos o para otros.
Por otra parte quiza las costumbres del oso tambien hayan variado y se asusten menos de nuestra presencia.

Pero viniendo la noticia en ese periodico lo que me extraña es que no hayan encontrado relacion del oso con el 11M, de momento es el unico medio que lo ha publicado.
Saludos.      

Amostajo - 19/10/2006 20:15

Uno de fuera tiene razón. Si nos remontamos a 50 años o más, el número de osos era suficiente para que hubiera encuentros, teniendo en cuenta que la presencia delos montañeses era constante en los montes.

Se producían dichos encuentros y solo conozco uno sangriento, el de aldeano que le buscaba con una mala escopeta, para vengar sus colmenas destrozadas por él. Hirió al oso y salió vivo, aunque lesionado y no se supo publicamente, porque la gente no decía cosas semejantes para evitar males mayores.

En general, los montañeses eran prudentes y se apartaban por instinto, además que quizás los osos eran más precavidos y tenían costumbres más nocturnas.

En realidad llevaban conviviendo durante cientos de años y sabían cada especie las costumbres de los otros.

Ahora además de más osos, en declive en las décadas anteriores, abunda otra clase de gente, frecuentadora de bosques, que se siente atraida por la presencia de este mítico animal, que es sólo peligroso cuando se siente amenazado, o especialmente si tiene prole en el caso de las osas.
Sí me extraña que los dos periódicos mas cercanos hayan obviado la noticia. Saludos.

josblamor - 20/10/2006 10:49

En el monte puedes ver rastros de osos por muchos sitios (cierto), pero yo creo que encontrarse con el es casi como clavarse la aguja del pajar (los probablemente más de 10 encuentros con el oso en La Pernía en los últimos 5 años pueden cambiar esa opinión), los encuentros son siempre pura casualidad (sin duda, pero muchas en estos últimos años), a poco que el oso nos huela o nos oiga se irá para otro lado (cierto) y por supuesto no tiene la culpa ni el oso ni el paisano que se lo encuentra (el paisano, por supuesto, faltaría más).

Por suerte si es cierto que cada vez hay mas osos, pero, aún así son muy pocos (para haber tan pocos osos y tan pocas personas la Montaña Palentina se está poniendo de moda, entre otras cosas, por los encuentros con osos. En Asturias y León, que hay bastantes más no parece que haya una casuística tan extensa como en Palencia), no se puede decir que la zona este saturada (o sí, a menos que manejes más información que la que tengo yo. Supongo que el que esté saturada o no es opinable).
Lo que si ha cambiado mucho es el uso del monte (es lo que he dicho en mi mensaje), y el conocimiento de la gente que por el pasa, ahora somos muchos los incoscientes que nos metemos en cualquier lado (yo no me considero inconsciente por andar por el monte y salirme de senderos y caminos; no se lo que harás tú para considerarte inconsciente), antes la gente vivia el monte de otra forma (evidentemente, en La Pernía ya no hay casi gente para vivir el monte, ni de una manera ni de otra).
Si antes habia mas osos y mas personas, ahora con menos de todo no creo yo que haya que plantearse si el monte es para unos o para otros (no se si me atribuyes que yo he dicho si el monte es para unos o para otros, pero por si acaso te lo aclaro: no he dicho tal cosa. Pero desde luego, si esta Pernía que tanto nos gusta, sus paisajes de prados y bosques, su fauna, ha llegado hasta hoy de esta guisa, mereciendo ser declarada Parque Natural, es entre otras cosas porque los montañeses desde tiempos inmemoriales vivían en el monte y del monte. El abandono de la ganadería extensiva, creo, que es una de las grandes amenazas de esta zona, sino a corto plazo, sí a medio y largo plazo)
Por otra parte quiza las costumbres del oso tambien hayan variado y se asusten menos de nuestra presencia (lo desconozco).

Pero viniendo la noticia en ese periodico lo que me extraña es que no hayan encontrado relacion del oso con el 11M (un comentario que sobra, desde luego si lo hubiera publicado El País yo tendría una cosa muy clara: era mentira), de momento es el unico medio que lo ha publicado.

Uno de fuera tiene razón (o no). Si nos remontamos a 50 años o más, el número de osos era suficiente para que hubiera encuentros, teniendo en cuenta que la presencia delos montañeses era constante en los montes.

Se producían dichos encuentros y solo conozco uno sangriento, el de aldeano que le buscaba con una mala escopeta, para vengar sus colmenas destrozadas por él. Hirió al oso y salió vivo, aunque lesionado y no se supo publicamente, porque la gente no decía cosas semejantes para evitar males mayores.

En general, los montañeses eran prudentes y se apartaban por instinto, además que quizás los osos eran más precavidos y tenían costumbres más nocturnas.

En realidad llevaban conviviendo durante cientos de años y sabían cada especie las costumbres de los otros (cierto).

Ahora además de más osos, en declive en las décadas anteriores, abunda otra clase de gente, frecuentadora de bosques, que se siente atraída por la presencia de este mítico animal, que es sólo peligroso cuando se siente amenazado, o especialmente si tiene prole en el caso de las osas. (Mi experiencia, desde luego no tan extensa como la suya, Amostajo, andando por La Pernía es que es posible estar andando en fin de semana o en vacaciones sin ver a una sola persona durante el día ó días. Si La Pernía tiene encanto (que los tiene y bastantes) es la sensación de estar apartado del mundo, hay poca gente residente y poca gente (en relación a otras zonas de montaña) andando el monte. Por eso, en mi opinión, son significativos estos encuentros con el oso en La Pernía. Creo que ya son algo más que casualidades)

Sí me extraña que los dos periódicos mas cercanos hayan obviado la noticia (a lo mejor han recibido instrucciones para no publicarlo. Como he dicho, La Pernía , sale en los medios últimamente por los encuentros con osos. A lo mejor lo consideran una publicidad negativa no lo sé. Hay hemeroteca. En cualquier caso y para terminar, vosotros o yo podemos decir lo que queramos, pero lo cierto es que hay paisanos que no salen al monte como antes, y no creo que sea por las casualidades; en su cabeza ese cálculo de probabilidades puede ser diferente al nuestro)


amargosu - 20/10/2006 11:06
Yo lo que pienso es lo siguiente. Por experiencia propia y por lo que contaban los mayores, aquí siempre ha habido cómo ahora ó más. Cierto es que estos años de atrás, sobre todo después de la guerra, hubo mucha merma pero ahora se han ido recuperando. En camasobres antes había cincuenta vecinos y casi todos tenían unos cuantos guajes. Se trabajaban todas las tierras, se iba a hoja, a gamones, se hacía mucha leña y se cortaban muchos árboles para madera, con lo cual no había los montes y escobales que hay ahora, se estaba todo el día fuera con los animales.........Desde siempre al oso como a la nieve siempre se le ha tenido mucho respeto, y que yo sepa ningún vecino ha sufrido ningún percance ni por uno, ni por el otro. Cuando oyes esos casos de gente que se despeña ó se queda arrecida en la nieve, te das cuenta que nunca es gente del lugar. Los encuentros que yo conozco de gente con osos, han sido casos de encuentros fortuitos por ambas partes, en las que el oso al no ver peligro sigue su camino sin más. Me acuerdo lo que me decía una vez el mítico "Pedro Leyes" de camasobres, que el rastro del oso está para verlo no para seguirlo. Aparte pienso, igual no tiene nada que ver, antes en todo el pueblo sólo había dos ó tres escopetas, y cuando se salía a cazar, se hacía al rececho y uno sólo, ahora desde que empieza la veda, con las cacerías meten todos esos perros que lo sacan todo(en Camasobres en una que hicieron no hace mucho tiempo además de "salir" jabalíes y venados también sacaron dos lobos y un oso),y cuando no hay veda siempre anda alguien liándola, pues eso,tienen que estar muy zurrados de perros y gente que va por donde ellos.Piensi igualmente que no hay muchos osos para el terreno que es, y que encontrarte con uno es como encontrar una berza en medio un patatal. Hay en medio de un hayedo un cubil que se sabe desde generaciones que allí cria, ó criaba, cerca de él pasa una campera, por ese monte han subido y bajado infinidad de veces gente con carros y animales, y nunca ha habido nada y eso que antes no estaba ni por asomo tan cerrado como ahora. Antes la gente iba al monte a lo que iba y el oso conocía y respetaba al hombre y viceversa, y tanto evitaban encontrarse los unos como los otros. Se el caso de un amigo que iba con una novilla, el perro oyó triscar unas ramas y se metió en el monte, al de poco llegó con el pelo de punta y se metió entre sus piernas, a todo esto la novilla se quedó quieta y no querlia seguir, de repente salió un oso, se les quedó mirando unos segundos y se fue sin más. Pero ahora en cambio entre las cacerías, los perros y los que no son perros, pienso que le están tocando los .......En cuanto a la expansión a Liébana, el oso no conoce límites provinciales y "anda mucho",y tanto los osos de Pernía cómo los "lebaniegos" se mueven y pasan de un sitio a otro .En definitiva, pienso por lo que se, conozco y me contaban los mayores, que el oso si no ve peligro sigue su senda, pero si ve "algo raro",siente peligro ó anda rabioso porque le han "movido" ataca. No creo que haya que dejar de ir al monte por estos casos pero si creo que habría que dejarle estar tranquilo y no hacer cacerías y controlar a la gente que va a liarla por zonas por donde están criando ó pasan bastante tiempo

josblamor - 20/10/2006 12:17
Insisto, sí hay:
1) Tan pocos osos
2) hay muchos "frecuentadores de de bosques", cazadores, perros
3) el oso está "acorralado y molestado"
4) el oso evita en lo que puede al hombre

¿no sería más lógico pensar que el oso se haría más escondedizo y huidizo? Parece que no, parece que al revés, que los avistamientos y encuentros con osos están siendo habtuales (2-3 (por lo menos) por año, en estos últimos años). En Laciana y Asturias, con más osos y no más superficie, estos encuentros no parecen tan normales. Allí se caza, allí se frecuenta el bosque, y en general, se hacen las mismas cosas que en la montaña palentina.

Se que los osos no entienden de fronteras y se de sus espectaculares desplazamientos pero hay varios hechos:
1) Hay más osas que crían en Pernía que en Liébana.
2) El único lugar cercano con muchas hectáreas de calidad en donde el oso se puede consolidar es Liébana. No parece que lo pueda hacer en la Ojeda , Valdavia (al sur), al este, ni al oeste (los movimientos hacia los Cardaños, Triollo, Vidrieros parece que son estacionales y que se trata de los mismos osos que en La Pernía )
3) Si los osos procedentes de la Pernía no están ocupando Liébana es porque:
3.1) Estoy equivocado. Ya hay 3 voces autorizadas y que se ve que saben de lo que hablan (Amostajo, Uno de fuera y Ud.)que dicen que hay pocos osos.
3.2) Por lo que sea, Liébana no reúne las condiciones apropiadas
3.3) Además a un oso no se le puede dirigir hacia un lugar determinado; sí el oso no lo ha hecho aún con una tendencia firme, es por algo.

Sé que no aporto nada interesante. No hay soluciones. Esperemos que el oso siga muchos años por Pernía, pero también esperemos que los encuentros con los "pocos" osos que hay tengan el mismo desenlace que hasta ahora: todos vivos para contarlo. Pero es preciso señalar que tanto el ataque del oso al señor que siguió las huellas de un oso hasta su cubil (éste sí que fue inconsciente) como al señor que fue a recoger setas hace 2 primaveras terminaron bien de milagro.

Amostajo - 20/10/2006 16:36

Tengo un problema con tú "post".
Esta Web no tiene "quote", pero se puede apostillar lo que dice otro mediante comillas y así entender bien tus ideas. Le he tenido que leer varias veces y no sé si he entendido todo él.

Creo que en líneas generales estamos de acuerdo. Pero me es difícil concretar las tuyas en algunos aspectos.

Por ejemplo, no coincido contigo cuando dices: " En Asturias y León, que hay bastantes más". Siendo cierto para Asturias (población occidental) no olvides que en Somiedo, la zona con mayor número de osos, está prohibido sin permiso, deambular por sus bosques y senderos. En cuanto a León si te refieres a Riaño (población oriental) no hay mayor población de osos que en la zona palentina. En realidad nadie tendría que decir osos leoneses, palentinos o lebaniegos, puesto que circulan indistintamente por estas zonas sin preocuparse por los límites provinciales.

Pero sí quiero resaltar que en una zona palentina desde siempre, atrae a osas para criar, y es el único topónimo que conozco que alude a ese hecho.

El encuentro con osos ha sido siempre bastante común, más peligroso en zonas boscosas, pero nunca en zonas como la de Curavacas, de la que recuerdo hay muchas noticias, osas con cría jugando en neveros, uso de una determinada cueva, al parecer provista de colmenas, una atracción evidente para el oso goloso, yo mismo he visto un encame en una alta cima de de hierba y roca. Supongo porque fue abandonado por el ocupante al percibir, ya sea por el olfato o por la vista, que me acercaba al lugar. Y es que repito, si el oso tiene vías de escape, prefiere retirarse ante la presencia del hombre.

Te doy la razón en lo del 11M, no viene a cuento. Y por información en otro foro, ha salido en el Norte de Castilla la noticia, no compro ese periódico. Sí aseguro, porque compro "el papel" (diario palentino) todos los días, que no ha reflejado nada. Los motivos a lo mejor son los que apuntas.

En cuanto a los visitantes, como dices (hace tres años que no recorro los bosques) no son muchos, pero creo que se siente atraídos por el mítico animal y aunque sean pocos, le buscan.

Otro punto concordante es el de los montañeses, que al cambiar en gran parte sus hábitos, no están en el monte como antes. Pero los que conozco, (bastantes convertidos en guardas e incluso para defender al oso) no creo que la causa sea por miedo a ese animal.

En esto te puedo hablar de las historias de lobos que corrían por la Montaña en los años 50, nadie dejaba de hacer sus tareas por el miedo de los cuentos de la noche. Bueno, sí, nadie tampoco salía de los poblados, en las noches invernales con un buen manto de nieve.

Bueno, perdona si dejo de contestar a algunas cosas de tú mensaje, me gustaría hacerlo, pero debiera explicarte con claridad para no confundirnos.

Saludos.

Amostajo - 20/10/2006 17:03
¡Caray!
Tardé tanto en poner mi mensaje, que cuando le he insertado me he encontrado con unos cuantos que no había leído. Empecé por la mañana, tuve que salir de compras, comer...

A un mensaje para josblamor, creo que más o menos he contestado.

A este nuevo, perfectamente estructurado me quedaría afirmar algún punto.

Insistir sobre la diferencia entre Liébana y Pernía (en sentido amplio, la zona de Fuente Cobre, Fuentes Carrionas) Los bosques de Liébana son magníficos, pero casi en su totalidad están orientados hacia el norte y son sombríos. Los palentinos tienen vertientes muy amigables, robles con las golosas bellotas y un clima que les va perfectamente a los osos. Incluso geológicamente son más apetecibles para los osos con cierto tipo de rocas, muy similares a los de Somiedo ¿Es esa la causa?

Y cierto la querencia de las osas por determinados parajes palentinos para criar. Y tras las osas vienen los machos.

En tono jocoso diré, que Palomero (un poco oso también) le tiene también mucho cariño a la zona palentina.

En cuanto a Somiedo, está claro. Hay una norma que restringe al máximo sus visitantes. Lo de Laciana, aunque la conozco, en parte no sabría explicarlo. Preguntaré a gente de aquella zona para tener un criterio válido.

Saludos.

Antón - 20/10/2006 17:12

En Somiedo hay restricciones severas a la hora de deambular por el monte, e igualmente en Muniellos, en donde el acceso está limitado a 20 personas diarias, con control en la entrada de la reserva y sin salirse del camino que sube por el valle. En Ancares parece que el oso cada vez se deja ver más pero me da la impresión de que es una zona que no tiene mucho efecto llamada para los buscadores de osos. Y como dice Amostajo, la población de Riaño es la misma que la de palencia. En la Pernía , salvo algunas áreas y en algunas épocas (Lores, Polentinos), el control de visitantes y las restricciones son escasas y aunque los "turistas" no vagan normalmente por el bosque, sí que creo que hay una buena corte de personas aficionadas a la naturaleza que ambicionan y tienen como reto obsesivo ver al oso. Yo al menos conozco a bastantes, y te aseguro que al menos por el momento no le han cogido respeto a toparse con el oso o por lo menos ésto no les desmotiva. Y es que, para qué lo vamos a negar, observar un oso en libertad es un momento memorable para un amante de la naturaleza. Respecto a la facilidad o no de ver el oso, depende de los conocimientos que se tengan de su biología y de la zona, y de la forma de buscarlo. Me consta que la gente de la Fundación Oso los observa de forma constante y sin perjuicio (confío) para el animal, mediante esperas pacientes a suficiente distancia. Y en primavera, cuando buscan los pastos de altura, tampoco es tan difícil incluso para un aficionado. Otra cosa es topárselo en el bosque, que como algunos han dicho, es francamente difícil, o seguir su rastro, cosa no tanto difícil como poco recomendable.

A lo mejor uno de fuera no tiene razón « - uno_de_fuera - 20/10/2006 17:34
Aqui, como dices, existe prohibicion para visitar algunas areas entre febrero y abril, pero yo no he visto nunca ningun cartel que avise de ello, ni a nadie que llame la atencion de las excursiones, a veces muy numerosas, que en esa epoca circulan, pero los ataques, 3 que yo sepa en los ultimos 5 años (mas otro que fue hace muchos años mas a unos ganaderos), siempre han sido en el bosque, no en las pistas ni en los prados, en los 2 ultimos ha sido una osa con cria, como en el de los ganaderos aquellos de hace años, el otro ya sabemos como fue.
El que va a buscar al oso al bosque, aparte de ser un incosciente, seguro que no lo ve y si lo ve es que lo tiene encima.
Parece ser que tenemos unos 20 ejemplares, que como decis deambulan entre Riaño-Palencia-Liebana, en una zona
tan grande como la que ocupa la poblacion occidental en Somiedo y alrededores, solo que alli hay unos 120.
A mi me parece que muy saturados no estamos, pero, por supuesto, eso es opinable.

Amostajo - 20/10/2006 21:54
Leire, el relato del zorro que aparece en tú piso es enternecedor. Seguro que esos animales han perdido el respeto a la civilización y como muchas casas tienen jardines encuentran lugares apacibles donde cobijarse. Si además reciben comida, “miel sobre hojuelas”.

Sí el hombre fuera amable con los que hasta hace poco consideraba “alimañas”, veríamos otras escenas. Hay ya también resultados en esta Montaña Palentina. Creo que ya son dos los años, que un zorro, quizás acuciado por la sequía y el hambre, se ha estado acercando (en verano) a un hotel de Triollo, donde la gente le alimentaba y acudía para ver el espectáculo.

Pero todo animal salvaje es peligroso en ciertos casos, como si está cuidando crías. Por cierto es cosa que pasa también con animales domésticos, incluso inofensivos. Tal es el caso de las gallinas con sus polluelos. Lo que pasa es que el oso en “un viaje” te hace un destrozo de “órdago”.

En cuanto a ciervos abundan tanto, que ya se piensa en reducirlos. Su presión en determinados espacios es superior al desarrollo de ciertas especies vegetales.

En los casos típicos como la “berrea” tampoco sería “gratis” aparecer en el espacio de lucha, además de ser inconveniente.

Ver animales en libertad es gratificante para los que amamos la naturaleza, pero nuestra inteligencia debe de seguir ciertas normas, para que ese placer no sea un obstáculo a su desarrollo.

PD:La foto apareció en una Web de Vidrieros ya desaparecida.

Amostajo - 20/10/2006 21:57
Un error con la foto, a ver ahora.
Bueno no es la foto la culpable, soy yo.
Saludos.

El oso y sus apariciones « - Leire - 21/10/2006 11:52
Esa foto es muy parecida a una que hay en la venta Pepin. Que guapo y saludable esta el zorrito. Por desgracia los zorros de esta ciudad están desaliñados, el pelo es mucho mas áspero y no les brilla. Y es que comen de lo que pueden sobre todo de las basuras. No estan bien nutridos y aunque me alegra verlos por la ciudad tambien me dan mucha pena ya que este no es ni debería de ser su habitat. Aunque en el bosque también ya sabemos todos de las cacerias de zorro que realizan los ingleses de clase alta.
En cuanto a las ardillas, las que abundan son las grises. Las de mi jardin estan rechonchas. No creo que hemos salvado ni una pera del jardin este anio. Se las han comido todas las ardillas y los pajaros.
Saludos.

Leire - 20/10/2006 17:48
Igual la razon de que no saliera la noticia en el Diario Palentino es porque ese dia habia dos noticias que cubrian la Montania con la feria de caballos.
Tambien creo que el oso ha aparecido mas veces de las que sabemos. Pero que no a todo al que se le aparece corre a un medio de comunicacion para contarlo. Asi como algun@s estamos acostumbrados a andar sobre cemento, rodeados de edificios y ruidos de sirenas, La gente de la pernia esta muy acostumbrada a andar por los montes, rodeados de animales escuchando e identificando cada sonido. Y si por ejemplo estan pescando y ven al oso bebiendo en el rio, le dan la importancia necesaria para no meterse en su camino. Como mucho lo cuentan cuando llegan a casa o en la cantina.
De la misma manera cuando vamos al pueblo siempre andamos mirando a ver si vemos algún venao y si lo vemos por las noches cuando venimos de las fiestas siempre paramos para observarlos. Para los que viven de continuo en la pernia y andan por el monte ver un venao en la carretera no les dice mucho porque están acostumbrados.
Como anécdota contare que este verano unos amigos querían ver algún zorro. No se si os comente que en Londres tenemos muchos zorros y ardillas. Pues bien. Tengo una pareja de zorros que medio viven en mi jardín. Les veo muchos dias. El lunes cuando llegue a casa de trabajar note que el agua de la gata estaba tirada por el suelo y que el "hojalatu" donde come estaba bien relamido. Sin mas subi a mi habitación y mientras trabajaba en el ordenador preparando mis clases algo me hizo volver la vista y ahi estaba. La cria del zorro en mi habitacion mirandome y buscando comida. Habia subido tres pisos desde el jardin hasta mi habitacion. En cuanto le hable se asusto y se fue derechito al jardín. Pero alli estaba el martes esperando a que le abriera la puerta del jardin ya que ahora sabe donde hay comida.
Como comprendereis no me hace la misma ilusion ver un zorro en la pernia que un venao.
Cualquier dia vengo a casa y encuentro al zorro con mi pijama mirando el internet con un cafe y fumando un cigarrito.
Hablando de venaos, sabeis que ha aparecido uno en la zona de la pernia esta semana pasada sin cabeza? con unas patas enormes dicen....
Saludos  

Re: El oso y sus apariciones « - Amostajo - 20/10/2006 21:54
Leire, el relato del zorro que aparece en tú piso es enternecedor. Seguro que esos animales han perdido el respeto a la civilización y como muchas casas tienen jardines encuentran lugares apacibles donde cobijarse. Si además reciben comida, “miel sobre hojuelas”.

Sí el hombre fuera amable con los que hasta hace poco consideraba “alimañas”, veríamos otras escenas. Hay ya también resultados en esta Montaña Palentina. Creo que ya son dos los años, que un zorro, quizás acuciado por la sequía y el hambre, se ha estado acercando (en verano) a un hotel de Triollo, donde la gente le alimentaba y acudía para ver el espectáculo.

Pero todo animal salvaje es peligroso en ciertos casos, como si está cuidando crías. Por cierto es cosa que pasa también con animales domésticos, incluso inofensivos. Tal es el caso de las gallinas con sus polluelos. Lo que pasa es que el oso en “un viaje” te hace un destrozo de “órdago”.

En cuanto a ciervos abundan tanto, que ya se piensa en reducirlos. Su presión en determinados espacios es superior al desarrollo de ciertas especies vegetales.

En los casos típicos como la “berrea” tampoco sería “gratis” aparecer en el espacio de lucha, además de ser inconveniente.

Ver animales en libertad es gratificante para los que amamos la naturaleza, pero nuestra inteligencia debe de seguir ciertas normas, para que ese placer no sea un obstáculo a su desarrollo.

PD:La foto apareció en una Web de Vidrieros ya desaparecida.

Re: El oso y sus apariciones « - Amostajo - 20/10/2006 21:57
Un error con la foto, a ver ahora.
Bueno no es la foto la culpable, soy yo.
Saludos

Re: El oso y sus apariciones « - Leire - 21/10/2006 11:52
Esa foto es muy parecida a una que hay en la venta Pepin. Que guapo y saludable esta el zorrito. Por desgracia los zorros de esta ciudad estan desaliniados, el pelo es mucho mas aspero y no les brilla. Y es que comen de lo que pueden sobre todo de las basuras. No estan bien nutridos y aunque me alegra verlos por la ciudad tambien me dan mucha pena ya que este no es ni deberia de ser su habitat. Aunque en el bosque tambien ya sabemos todos de las cacerias de zorro que realizan los ingleses de clase alta.
En cuanto a las ardillas, las que abundan son las grises. Las de mi jardin estan rechonchas. No creo que hemos salvado ni una pera del jardin este anio. Se las han comido todas las ardillas y los pajaros.
Saludos.

Pekas - 21/10/2006 16:03
Pensé lo mismo que tú en cuanto ví la foto; pienso que eres una privilegiada, por ver sobre todo las ardillas, (en nuestra tierra esquilos), hace mucho que no veo ninguno, y me encantaban. Por cierto este verano he visto un bicho, que seguro no era un gato montés, pero no sé lo que era, cuando lo he contado me decían que describía a un lince, supongo que por ahí no los hay, pero aparte de describir al animal: blanco y negro, muy gordito, sin asustarse, la cola larga, no puedo decir mucho más, porque la verdad, me asusté bastante y dejé de buscar "ajuérjanos", que es a lo que iba, (NO encontré ni uno).... un abrazo.

Pekas - 21/10/2006 16:13
Hace 20 años: un paisano está dando vuelta la tierra:(arando), con la pareja de vacas, de repente, éstas se paran en seco y se las ponen los pelos de punta, el paisano espera (es cuestión de segundos), y pasa un oso (sería una osa) con dos osucos, siguen adelante, tiran cercas y hasta una portilla, desaparecen en el monte, y el paisano sigue arando, ni él ni las vacas están ya asustados. (CADA UNO A LO SUYO...
Creo que ahí está la clave, a veces nos metemos dónde no nos llaman.

josblamor - 22/10/2006 13:03
Desde luego el nivel de este foro es muy alto.
Hablo un poco por desconocimiento, por oidas y si me equivoco pido disculpas. Me da que la causa de que en Liébana no haya tantos osos como antaño la tienen algunos furtivos lebaniegos que durante muchos años cazaron a esta especie sin descanso.Creo que la cosa, afortunadamente, está cambiando en esa maravillosa comarca. No creo que tenga que ver, Amostajo, con los umbríos bosques lebaniegos.
Saludos

josblamor - 22/10/2006 13:31
Por ejemplo, no coincido contigo cuando dices: " En Asturias y León, que hay bastantes más". Siendo cierto para Asturias (población occidental) no olvides que en Somiedo, la zona con mayor número de osos, está prohibido sin permiso, deambular por sus bosques y senderos."
Para Somiedo es cierto. También es cierto que es una de las mejores áreas (sino la mejor) oseras de España, pero Asturias y sus osos abarcan más comarcas oseras, en las que se caza y anda el monte de la misma manera o incluso con más intensidad que en Pernía. Noticias de encuentros violentos con personas ni una, hasta donde yo conozco.

"En cuanto a León si te refieres a Riaño (población oriental) no hay mayor población de osos que en la zona palentina. En realidad nadie tendría que decir osos leoneses, palentinos o lebaniegos, puesto que circulan indistintamente por estas zonas sin preocuparse por los límites provinciales."
No, ya sé que el oso de Riaño puede ser el mismo que el de la Pernía. Me refiero a otra comarca maravillosa: Laciana. Laciana (para estar a la altura del foro diré mejor que Laciana y territorios limítrofes) y no Riaño es la que puede y debe garantizar la supervivencia del oso en Castilla y León. Zona donde se caza igual o más que en Pernía, y que conservan una de las mejores, sino la que más, poblaciones de urogallo de España (aparte Pirineos). El oso allí (León y Asturias) va también con paso firme. Si embargo y a pesar del declive minero de la zona mantiene una población bastante superior a Pernía. Encuentros violentos con el oso no los conozco.

Quisiera apuntar una idea más. Probablemente equivocada pero me gustaría leer lo que pensáis. Por otro lado no creo que sea el primero que lo ha pensado. Habiendo andado por algunas zonas oseras asturianas y leonesas, y en comparación con Pernía, creo que se trata de zonas menos accesibles y más intrincadas que la Pernía. En Pernía, gente andando (poco tiempo)o mediante vehículo, puede adentrarse prácticamente en el alma en donde el oso desarrolla su día a día. Es una opinión y gente con más experiencia me puede corregir pero, en las áreas oseras asturianas y leonesas uno tiene que andar más tiempo para llegar a un lugar similar. La orografía del terreno allí y según qué sitios (en mi opinión más quebrada
y difícil) hace, asimismo, más complicado el acceso mediante vehículo. Apunto esto como otra posible causa de los encuentros (otra vez en mi opinión) tan repetidos en los últimos años en La Pernía.

Y de perdona nada, Amostajo. Demasiada cortesía y categoría tiene Ud. y la gente que colabora en el foro. Que la opinión de uno (yo) sea por lo menos leída ya me satisface, si encima se puede tener un cambio de opiniones razonable, lejos de perdonarle le agradezco el detalle.

josblamor - 22/10/2006 13:56

"En Somiedo hay restricciones severas a la hora de deambular por el monte, e igualmente en Muniellos, en donde el acceso está limitado a 20 personas diarias, con control en la entrada de la reserva y sin salirse del camino que sube por el valle."
Podría decir al menos 15 parajes asturianos fuera (aunque cerca) de Somiedo y Muniellos donde el oso está presente y donde se sabe de encuentros "amigables" con el oso. Los puede haber habido pero no los publican. Si así pido disculpas.

"En Ancares parece que el oso cada vez se deja ver más pero me da la impresión de que es una zona que no tiene mucho efecto llamada para los buscadores de osos." Lo de Ancares es testimonial. Para buscar al oso y encontrarte con el oso nada como La Pernía.. ..Y eso que hay pocos.

"Y como dice Amostajo, la población de Riaño es la misma que la de palencia."Hablababa de Laciana, pero no creo que el oso de Laciana sea el mismo que el de La Pernía. También puedo estar equivocado.

"En la Pernía , salvo algunas áreas y en algunas épocas (Lores, Polentinos), el control de visitantes y las restricciones son escasas y aunque los "turistas" no vagan normalmente por el bosque, sí que creo que hay una buena corte de personas aficionadas a la naturaleza que ambicionan y tienen como reto obsesivo ver al oso. Yo al menos conozco a bastantes, y te aseguro que al menos por el momento no le han cogido respeto a toparse con el oso o por lo menos ésto no les desmotiva. Y es que, para qué lo vamos a negar, observar un oso en libertad es un momento memorable para un amante de la naturaleza. Respecto a la facilidad o no de ver el oso, depende de los conocimientos que se tengan de su biología y de la zona, y de la forma de buscarlo. Me consta que la gente de la Fundación Oso los observa de forma constante y sin perjuicio (confío) para el animal, mediante esperas pacientes a suficiente distancia. Y en primavera, cuando buscan los pastos de altura, tampoco es tan difícil incluso para un aficionado. Otra cosa es topárselo en el bosque, que como algunos han dicho, es francamente difícil, o seguir su rastro, cosa no tanto difícil como poco recomendable."
El tema es que en estos últimos años (pueden ser casualidades, y en los próximos 5 años no haya encuentros violentos con osos en La Pernía ), lo vayas buscando o no, algunos se han topado con el oso. Estén en celo o no, estén cabreado o no, haya muchos o no (por lo que se lee en este foro pocos), tenga la culpa (me cuesta escribirlo)o no el el paisano, la cuestión es que al menos 2 tipos no viven para contarlo. ¿Ha pasado esto en otras áreas oseras? Hay cicatrices que en caso de dudas lo prueban.

Buenas tardes « - josblamor - 22/10/2006 15:43

Uno de fuera, disculpa si mi tono no ha sido del todo amable, pero no estaba del todo de acuerdo contigo. Si sigo por aquí lo intentaré evitar aunque a ti te pueda dar igual.
Perdonad que sea un pesado pero soy un maniático de evitar malosentendidos. Lo apasionante del tema y mi torpeza han hecho que no revise como debería los comentarios escritos:
Podría decir al menos 15 parajes asturianos fuera (aunque cerca) de Somiedo y Muniellos donde el oso está presente y donde se sabe de encuentros "amigables" con el oso. Los puede haber habido pero no los publican. Si así pido disculpas.

QUISE DECIR : "y donde NO se sabe de...."
tenga la culpa (me cuesta escribirlo)o no el el paisano, la cuestión es que al menos 2 tipos no viven para contarlo. ¿Ha pasado esto en otras áreas oseras? Hay cicatrices que en caso de dudas lo prueban.
QUISE DECIR: "es que al menos 2 tipos VIVEN para..."
Perdonad las molestias. Saludos

Re: Buenas tardes « - uno_de_fuera - 22/10/2006 17:30
No hay nada que disculpar, y ademas puede que no pensemos tan diferente como pueda parecer.
Quiza el "problema" esté en que la zona les gusta mas a las hembras y aunque haya pocas si te las encuentras con crias son mas agresivas.
Los encuentros no amigables, o sea con heridas, que yo sepa han sido 3 en mas de 5 años, 2 de ellos hembras con crias.
Los otros encuentros, en los que no pasa nada, son muchos mas, pero esos no son noticia.
Ademas, ojo con lo que nos cuentan los periodistas, que ya sabemos como exageran a veces para que quede la noticia vistosa.
Por supuesto que molestias ninguna, si todos pensaramos lo mismo no tendriamos ni que comentarlo.
Un saludo.

A lo mejor josblamor tiene razón « - Amostajo - 22/10/2006 17:55
Pues sí, josblamor, tus teorías son dignas de reflexión y sobre todo no tengo respuesta a tú contraposición entre Laciana y Pernía. En materia de osos tengo alguna experiencia en Pernía pero no en el resto de zonas oseras, sobre todo en la población occidental. Lo que le he oido contar a Palomero y un CD que recibimos los que participamos en un Curso sobre el oso, hace un montón de años.
Si que he visitado la Laciana durante años, pero con poca conexión con sus problemas y habitantes.
Así que acabo de plantear esa cuestión en un foro, donde me consta, que hay gente que conoce esa comarca en profundidad.
De acuerdo con lo que me digan, reharé mis teorías dobre este tema tan interesante.
¿ La Pernía es un lugar peligoso por la existencias de osos? Menos dramático. Es fácil tener un encuentro peligroso paseando por los bosques dela Pernía?
Saludos

uno_de_fuera - 22/10/2006 20:20
Puedes tener bastante razon en que las zonas oseras son muy accesibles, ¿estarias a favor de restringir el paso de visitantes?.

Re: El oso y sus apariciones « - uno_de_fuera - 22/10/2006 20:32
"Por cierto este verano he visto un bicho, que seguro no era un gato montés, pero no sé lo que era, cuando lo he contado me decían que describía a un lince, supongo que por ahí no los hay, pero aparte de describir al animal:blanco y negro, muy gordito, sin asustarse, la cola larga,..."
Lince seguro que no era, estos tienen la cola corta y las orejas con "plumero", a mi me parece que viste a una gineta.
El año pasado teniamos un zorro que bajaba muchos dias a comer lo que les echabamos a los gatos, este años no lo he vuelto a ver. Los inviernos son muy duros.

Sí a la prohibición del tráfico rodado. Nuevos temas: Caminos tradicionales y fuentes « - josblamor - 22/10/2006 22:11

Uno de fuera, me gustaría llamarte de otra manera. Conoces, a primera vista, bastante bien la comarca, y a pesar de tu humildad y honradez (al catalogarte como forastero), considerate como alguien que tiene las mismas inquietudes o más que un perniano.

Difícil respuesta. Como presente y futuro "habitual" de Pernía me joroba las limitaciones que como tú bien dices existen para caminar (ya no circular) por el monte. Yo sí las he sufrido, y se te queda una cara de tonto que...Yo no tengo excusa porque consulto a menudo el BOCYL (Boletín oficial de Castilla y León).

Estaría a favor de una limitación/prohibición al tránsito de vehículos (turismo) durante 4-6 semanas. Las limitaciones están claramente dirigidas al turista, no al natural de la zona. El turista que quiera ver al oso que lo sude andando, evitando la vigilancia y viéndoselas con las escobas y retamas que cada vez proliferan más. Que se lo gane. En este sentido, la restricción a que uno camine por determinadas zonas puede llegar a ser comprensible desde un punto de vista conservacionista, pero no lo comparto: te digo más, sigo caminando por esas zonas a pesar de las prohibiciones. Los vigilantes, agentes forestales por sus circunstancias rara vez se bajan del 4x4, darte con ellos en zonas intrincadas únicamente accesibles a pie es bastante difícil. El tema es que, como comentaba antes, Pernía me da que es una zona relativamente fácil de vigilar gracias a sus red de caminos: los ganaderos no están disgustados por los accesos que tienen. Otro tema importante que espero que se saque en breve es: conservación de caminos tradicionales, hay que financiar su mantenimiento y conservación, se trata de un patrimonio cultural de primer orden que no estña justamente atendido. Lo mismo digo de las fuentes: ¡qué pena ver fuentes y manantiales olvidados! Han sido y deben seguir siendo parte de La Pernía. Un motivo más para que la ganadería extensiva siga existiendo.

No hay que relacionar que uno vaya al monte en Pernía con que uno vaya a molestar al oso: uno va a andar y caminar independientemente que haya oso o no. Desde mi punto de vista el monte es de todos: osos, venados, lobos, gatos monteses, pero por supuesto del ser humano. Los pernianos y el oso han convivido, como certeramente apuntó Amostajo, desde hace mucho tiempo, sin necesidades de restringir el andar por el monte.

Diaculpa el rollo, te constesto: En resumidas cuentas, limitar el acceso al tráfico rodado sí, limitar el acceso al tránsito a pie, no.

Re: Sí a la prohibición del tráfico rodado. Nuevos temas: Caminos tradicionales y fuentes « - uno_de_fuera - 23/10/2006 07:14
Estamos de acuerdo en bastantes cosas, yo estoy tambien a favor de la limitacion del trafico rodado, cosa que existe en casi todos los caminos de la zona, otra cosa es que se cumpla, nadie vigila y el trafico de 4X4, motos y, los tan de moda, quads es continuo, solamente he visto pedir una vez la autorizacion a un coche que sí que la tenía, era del departamento de geologia de la Universidad de Oviedo. Pero yo estaría incluso a favor de alguna limitación de los peatones.
Aunque todo esto es casi ciencia-ficcion, creo que no hay ninguna intencion por parte de la Junta de aumentar la guarderia y esta, como dice Amargoso (y yo tambien), se preocupa mas de mantener la caza que de labores conservacionistas,

En cuanto a la conservacion de caminos y fuentes ya seria hora de que se preocuparan de ellos, hay algunos que estan muy abandonados, con roderas que casi impiden la circulacion.

Re: Otra vez el oso « - Antón - 23/10/2006 08:29
Me parece superinteresante este tema. Sin embargo, me temo que todos estamos lanzando opiniones sin excesivos criterios técnicos. ¿No tiene alguno de nosotros "hilo directo" con Palomero, o con el FAPAS, para poder lanzarles la pregunta? Me encantaría conocer la opinión de los que verdaderamente conocen el comportamiento del oso.

Pero puestos a especular, lanzaré otra hipótesis tal vez descabellada. Asumamos que es cierta la teoría de josblamor de que la frecuencia de los ataques no atienden al azar y que "algo está pasando". Asumamos que lo que se está produciendo es un cambio de comportamiento del oso en La Pernía. ¿Podría deberse a la consanguinidad de la población oriental, que está alterando dicho comportamiento?.

No obstante, yo me inclino por la razón del "amable paisaje del norte palentino" que tal vez favorezca una alta concentración de osos en determinadas épocas y lugares y un fácil acceso a los "buscadores o encontradores casuales de osos". De hecho, a pesar de ser la misma población, que yo sepa los ataques son siempre en Palencia y ninguno se ha constatado en Liébana o Riaño. Tengo amigos en Pesaguero que me dicen que las visitas del oso son constantes (colmenas expoliadas, rastros contínuos...), pero vete a buscarlo en los intrincados y escarpados bosques de la Liébana.

No estoy seguro de si fué a Palomero a quien escuché que un otoño de muy poca bellota y hayuco, 4 o 5 osos (o sea, casi un ¡25% de la población!) se concentró durante días en un pequeño bosquecillo al sur de La Castillería que precisamente tenía una buena cosecha de bellota.

Y es verdad que los encuentros son probablemente mucho más abundantes de lo que se podría pensar en un principio. Yo mismo me lo he topado en dos ocasiones, sin haber buscado sus rastros ni haberlo acosado. En ninguna de ellas sentí sensación de peligro y tras observarlo unos segundos, me retiré en dirección contraria. De ninguno de estos encuentros ha tenido conocimiento nadie más allá de mis amistades.

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